Maestra Educación Infantil y Pedagoga

 

A estas alturas de curso, seguro que en las escuelas hay muchos profesionales que se están planteando que sus alumnos/as de 2-3 años van a pasar al cole y deben/tienen que ir sin pañal…

Se plantean un dilema: “Se lo quito yo o se lo quitan ellos/as”.

Podemos intentar adelantarlo, ensayar, entrenar, establecer horarios y todo lo que se nos ocurra… pero esto no es una cuestión de práctica, sino más bien de desarrollo evolutivo. Es decir, si el niño/a no está preparado madurativamente hablando y esto abarca la parte fisiológica-motora, emocional y cognitiva, el proceso no se adquiere bien.

Todos sabemos que la presión social es muy fuerte y que en los coles se pide que los niños/as vayan sin pañal, pero estamos haciendo un flaco favor si aceleramos el proceso del control de esfínteres sin tener en cuenta el momento de cada niño/a. Por ello, vamos a hacer unas consideraciones generales previas:

  • Habilidades motrices básicas (sentarse en el orinal, bajar y subir pantalones, etc.);
  • Conocimiento del esquema corporal;
  • Asociar sensaciones y tener adquirida la noción causa-efecto;
  • Comprender órdenes sencillas y expresarse verbalmente;
  • Autonomía personal;

Si nuestro alumno/a tiene todas estas adquiridas podemos empezar a hablar de control de esfínteres. Y seguramente, empezará a mostrar interés o imitará a otros compañeros/as que ya no lleven pañal, pero si nos precipitamos y comenzamos a sentarles antes de todo esto, provocaremos rechazo, incomprensión y no se sentirá seguro/a.

Todos/as debemos tener en cuenta que el control de esfínteres es un proceso y una adquisición del propio niño/a y nuestro papel como adultos es proporcionarle un clima de seguridad afectiva.