Socia Directora Cero6, creación y organización formación a directivos de escuela y personal de aula.

 

¿Hay alguien que a estas alturas no sepa que el pasado 25 de mayo entró en vigor el nuevo Reglamento General de Protección de Datos (RGPD)?

Parece mentira que lo pregunte, pero os puedo asegurar que hay muchas organizaciones y administraciones públicas que parece que ni se han enterado.
Es verdad que hay que ser muy friki con este tema, pero es cuestión de prestar un poco de atención a ciertas señales: observar los carteles de video vigilancia que están en las calles y comercios, solicitar el presupuesto a una compañía telefónica o apuntarse a un evento y… sorpresa, los derechos de los interesados no se respetan, no se pide su consentimiento y la información brilla por su ausencia.

Mientras tanto, todos los centros educativos, no solo lo saben, sino que se han apresurado a adaptar sus protocolos, cómo no hacerlo teniendo en cuenta los datos sensibles que tratan diariamente.

¿De verdad estamos seguros que tenemos nuestras escuelas al día? ¿Tenemos ya el Delegado de Protección de Datos?

Posiblemente todavía no, ya que hasta ahora para los centros educativos no era obligatorio.
Sin embargo el Proyecto de ley orgánica de protección de datos personales y garantía de los derechos digitales que está pendiente del trámite en el Senado y que tiene de plazo hasta el 24 de diciembre para ser aprobado, en su Artículo 34 determina a partir de esa fecha, la obligatoriedad de la designación de un Delegado de Protección de Datos para los centros docentes que ofrezcan enseñanzas en cualquiera de los niveles establecidos en la legislación reguladora del derecho a la educación, ampliando así los requisitos que establece el RGPD.

¿Qué hace el Delegado de Protección de Datos (DPD)?

Entre otras muchas funciones:

  • Se encarga de informar y asesorar al director y a los empleados de las obligaciones sobre la protección de datos.
  • Supervisa el cumplimiento y las políticas de protección de datos que existan dentro de la escuela.
  • Es un interlocutor que, para que pueda prestar un asesoramiento adecuado, además del conocimiento de las prácticas de protección de datos deberá conocer el sector al que dirige sus servicios ya que debe tener suficiente comprensión de las operaciones de tratamiento llevadas a cabo, así como las necesidades de seguridad y protección de los datos de las Escuelas Infantiles.

En definitiva, es esa persona que ayuda y garantiza el correcto cumplimento de la normativa, así que…

¡pon un delegado de protección de datos en tu escuela!